¿Es Cultura la Semana Santa?

Vayamos por partes, es posible que en un país que demanda, como ordena la Constitución, laicidad en toda la esfera pública, la Semana Santa no esté de moda como algunos comentan. Sin embargo resulta extraña la pose de la fundación Córdoba 2016, al no incluir este evento dentro de los signos culturales de la ciudad de Córdoba. No es el camino y es atacar a esta tradición por el lado más tonto, sobre todo si tenemos en cuenta que nuestros gobiernos siguen jurando o prometiendo los cargos delante de una biblia y un crucifijo. No es de recibo que asuntos más esenciales para hacer cumplir la constitución, esté al pairo y decidan hincarle el diente por un costado, enfrentándose a media ciudad y poniéndolos de uñas, no es razonable.
Nos guste o no, esta ciudad tiene un porcentaje muy alto de católicos por lo que esta tradición de la semana santa forma parte del carácter del cordobés de forma casi hereditaria. Me parece de una torpeza sublime el haber detonado esta polémica con la falta de estímulo popular que tiene la Capitalidad.
Fuera de su significado, esta celebración, no solo es cultura de forma natural y legítima si no que además es una demostración de todas las Bellas Artes. No considerar a la Semana Santa como cultura es un error de bulto y más en una ciudad en la que su mayor empresa tiene como logotipo al Espíritu Santo.
Tampoco es de recibo que mientras se niega a estas celebraciones la categoría de cultura, se incluyan en todos los diarios las noticias del espectáculo taurino en la sección de cultura y se les de medallas a las Bellas Artes a matadores de toros. A mi me parece que este país está de atar, y que todos los conceptos están prostituidos por su burda traducción a dinero y solo dinero.
Os pongáis como os pongáis, la semana santa y todo su despliegue de "muñequitos" es un acto cultural de primer orden que hace partícipes de la verbena a miles de cordobeses (insisto: nos guste o no) que por su gran número tienen derecho a determinados privilegios sobre la ciudad. Pero ojo, que si algún día es posible votar por llevarla al Arenal, yo votaré que si con toda seguridad. Con la misma seguridad que defiendo que la Semana Santa es un acto cultural que fomenta las pernoctaciones.
En definitiva que no entiendo la postura farisea de la Fundación, que me parece una equivocación política que tirará más problemas sobre este asunto del 2016. Que es ganas de chinchar a la "afición" y que si de verdad quieren luchar por un estado laico, que empiecen por los cimientos y no por el tejado. Que la semana santa es cultura igual que en esta tierra de maríasantísima lo es el Perol, tampoco incluido en los rasgos culturales inventariados por estos señores del dosmildiecisais.

4 comentarios:

harazem dijo...

Yo estoy de acuerdo contigo en muchas cosas, pero no en todas. En principio me gustaría delimitar en qué tipo de artes incluimos esta manifestación de fe religiosa, porque eso es lo que estrictamente fue en origen y porque eso de que participa de todas es como decir que no participa en ninguna. Desde mi punto de vista, que no es una certeza, sino sólo eso, un punto de vista, sólo participa en la categoría cultural de folklore, que no se considera una manifestación artística sino una forma de cultura popular, mecánica y cíclicamente representada y que tiene como motivo la ruptura ritual de los ritmos productivos. En este caso además con la particularidad de que está dirigido desde el poder de la Iglesia Católica que lo utiliza para su propio beneficio propagandístico y recorta cualquier intento de apropiación auténticamente popular, única evolución que podría considerarse legítima desde el punto de vista de la convivencia social democrática. Que la cultura popular folklórica hoy en día haya prácticamente desaparecido porque ha sido eliminada conscientemente por el poder económico y la ley capitalista de hierro del consumo por la cultura de masas en la que ya no es el pueblo el que crea su propio entretenimiento sino los mass media los que se lo imponen, no empaña la consideración de manifestación folklórica dirigida de la propia Semana Santa. Todo lo contrario: lo que los mass media son ahora para el pueblo fue la Semana Santa desde la Edad Media, una forma de control de las manifestaciones mágico-religiosas de la plebe.

Y en cuanto a lo de que es cultura también me gustaría que me explicaras a qué categoría de los diferentes tipos de cultura nos estamos refiriendo. Ya te apunté antes a que si es algo es folklore, cultura popular, que tiene como base definitoria su carácter de manifestación colectiva. Desde mi punto de vista la única manifestación de cultura popular que permanecen es la feria y, muy parcialmente, los patios y ya vemos cómo en el caso de la feria lógicamente la absorción de sus productos y posterior regurgitación por los mass media para el consumo rentabilizado tiene de los nervios a los fundamentalistas del farolillo y la masetita.

En definitiva, aunque creo que tienes razón en lo de la sublime hipocresía de estos laicos a la violeta que nos gobiernan, me parece acertada su exclusión de las manifestaciones culturales a vender al exterior de cara a la capitalidad. Desde luego son tan torpes que no han sabido ilusionar a la ciudadanía mediante un proyecto globalizador y que además con ello se ponen de uñas con las élites promotoras de la cascarria cofrade, pero la decisión en sí misma es coherente. No se trata de una manifestación cultural estrictamente estética y que represente una forma de vida en vías de extinción como los patios, no es una manifestación dinámica, integradora y que fomente los valores de la convivencia, no es sino una forma, arraigada desde luego en el gusto de parte del pueblo, pseudofolklórica que representa la publicidad de unos valores de una Iglesia que cada vez choca más con los presupuestos democráticos de las sociedades actuales. Ahí tienes, sin ir más lejos, hoy la noticia de que las cofradías se disponen a luchar contra la ley del aborto. Lo mismo hicieron contra el divorcio hace unos años. Usar unas tribunas privilegiadas que no debieran servir para eso para tratar de recortar los derechos de otra parte de la población.

casandra dijo...

Entiendo tu forma de verlo y me suponía que no te ibas a resignar a no discutir este tema. La Semana Santa no tiene hoy el mismo sentido que tuvo en su origen por más que quiera la iglesia, como tampoco la Feria tiene hoy el sentido que la hizo nacer que era como sabes un mercado de ganado. Ni siquiera los toros son hoy lo que eran.
La semana santa es un compedio multimedia de todas las artes (religiosas, si pero artes) en ella confluyen la música, la representación, la escultura, la orfebrería, la poesía etc. Me resulta muy complicado pensar que Andalucía considera el flamenco como su máxima expresión cultural, y concluir que la saeta no es cultura sino folklore, por ejemplo.
Entiendo tus reticencias sobre este asunto, que son parecidas a las mías, pues tampoco soy creyente. Pero las mayorías también cuentan aquí (servidumbres de la convivencia democrática) y los capillitas en esta ciudad son mayoría, por eso esta tradición-cultura-folklore sigue viva, porque vivos están quienes la apoyan. Tantos artesanos y artistas hay trabajando en la Semana Santa andaluza, como falleros hay trabajando en el Levante. Dile al tejido artístico de falleros que ellos no son cultura, a ver que te dicen.
Sin embargo, y por una cuestión política, negamos la carta de Cultura a este "folklore" porqué proviene de los católicos, que insisto, son mayoría en Andalucía.
No se... hay mucho que discutir aquí.

Isaak Asino dijo...

El asunto, queridos ambos, no es fácil. Depende del grado de objetividad que queramos dar al asunto.

Subjetivamente, me decanto por el semanasantódromo y condenar al ostracismo a este tipo -y demás tipos- de supercherías.

Objetivamente, ésta es la ciudad de la santería en proporciones mayoritarias. Las manifestaciones semanasanteras se componen de música -en distintos grados cualitativos- desfile exhibicionista en grado de espectáculo, y exposición de tallas esculturales de esmerada manufactura.

No cabe duda de que se trata de una actividad con una carga artística innegable. Y cultural, ya que los límites donde ésta empieza o termina siguen estando los bastante desdibujados como para no permitir excluirla como tal.

Hago un gran esfuerzo por resultar, o parecer al menos, objetivo.

En realidad, me alegro hasta extremos orgásmicos de que se olviden de ellos. Y que, además, les duela.

Besitos, chatos.

Lola dijo...

¡¡¡Que lluevaaa...¡¡¡Que lluevaaa...!!!
La Virgen a la Cueva, los pajaritos cantan, los nazarenos se espantan!!!
¡Que síii!
¡Que nooo!
Que caiga un chaparrón, que joda a los cristianos de la estación (de penitencia)